PROYECTO COLOSO
Prólogo
PROYECTO COLOSO
Prólogo
He viajado por incontables senderos, recorrido valles más profundos que el lecho del mar Orgidas y enfrentado bestias con las que el ser humano nunca debió toparse. He amado y me he dejado amar, al menos durante aquellos tiempos en los que podía besar a una mujer sin condenarla a una muerte inminente. He pagado dos irisas por una habitación totalmente equipada, y más de cinco por una manta con la que taparme a la intemperie. Me he infiltrado en bibliotecas plagadas de informadores, he robado de sus estanterías y he salido con los oídos intactos. He conservado los ojos y cambiado de nombre para proteger mi identidad. He dormido en celdas en el infierno, y escapado de ellas el mismo día de mi llegada. He domado a un abominable en dos ocasiones. He estudiado las páginas de este libro hasta quedarme dormido entre ellas. He reído y he soñado, en su mayoría, pensando en este momento.
Quizás esté a punto de equivocarme. El chico me hace pensar que es así con su grata inocencia. Hay algo en él, algo que me desconcierta y planta una semilla de disconformidad en mis entrañas. Creo que nuestro viejo líder vio lo mismo que yo: un corazón valeroso, aunque desentrenado y movido por las pasiones del alma. A lo mejor es eso lo que lo hace tan fuerte. Si bien no he conocido un amor de esa magnitud, los libros hablan de él como el peor de los más dulces placeres.
Mañana es probable que muera. Mis compañeros lo hicieron muchos años atrás al confiarme este libro, renunciando a todo cuanto les había dado la vida. Aún me siento en deuda con ellos. Si fallo en mi propósito, no solo habré perseguido vanamente mis sueños, sino también los de la unidad de exploradores. Y el arrepentimiento duele más que una puñalada en el pecho.
He vivido mil vidas, y siguen siendo insuficientes. Porque le tengo miedo a morir, o peor aún, a hacerlo sin ser recordado, mañana voy a enfrentarme a un dragón.